jueves, 7 de octubre de 2010


           ¿Dejas huellas?
          
Un hombre que acababa de encontrarse con Jesús Resucitado, iba a toda prisa por el Camino de la Vida, mirando por todas partes y buscando.

Se acerco a un anciano que estaba sentado al borde del camino y le pregunto: "Por favor, señor, ¿ha visto pasar por aquí a algún cristiano?".

El anciano, encogiéndose de hombros le contesto: "Depende del tipo de cristiano que ande buscando".
"Perdone", dijo contrariado el hombre, "pero soy nuevo en esto y no conozco los tipos que hay. Solo conozco a Jesús".



Y el anciano añadió: Pues si, amigo; hay de muchos tipos y maneras.

Los hay para todos los gustos:

"Hay cristianos por cumplimiento, cristianos por tradición, cristianos por costumbres, cristianos por superstición, cristianos por obligación, cristianos por conveniencia, cristianos auténticos..."

"¡Los auténticos! ¡Esos son los que yo busco! ¡Los de verdad!", exclamo el hombre emocionado.
"¡Vaya!", dijo el anciano con voz grave.
"Esos son los mas difíciles de ver. Hace ya mucho tiempo que paso uno de esos por aquí, y precisamente me pregunto lo mismo que usted".
"¿Como podré reconocerle?"

Y el anciano contesto tranquilamente: "No se preocupe amigo. No tendrá dificultad en reconocerle.

Un cristiano de verdad no pasa desapercibido en este mundo de sabios y engreídos.

Lo reconocerá por sus obras. Allí donde van, siempre dejan huellas."



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domingo, 26 de septiembre de 2010

El pescador satisfecho






Las personas piensan que disfrutar la vida consiste solo en tener mucho dinero y estar acostado mirando el mar. Esa es la imagen de disfrutar la vida



Un rico industrial del Norte se horrorizó cuando vio a un pescador del Sur tranquilamente recostado contra su barca y fumando una pipa.

"¿Por qué no has salido a pescar?", le preguntó el industrial.

"Porque ya he pescado bastante por hoy", respondió el pescador.


"¿Y por qué no pescas más de lo que necesitas?", insistió el industrial.

"¿Y qué iba a hacer con ello?", preguntó a su vez el pescador.

"Ganarías más dinero", fue la respuesta. "De ese modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces.

Entonces ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nylon, con las que obtendrías más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas... y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico, como yo".

"¿Y qué haría entonces?", preguntó de nuevo el pescador.

"Podrías sentarte y disfrutar de la vida", respondió el industrial.

"¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento?", respondió el satisfecho pescador

sábado, 10 de julio de 2010

Cuando un amigo te muerde

Siendo niño pertenecí al Movimiento Scout, ahí nos enseñaban entre otras cosas, la importancia de la “Buena Acción”...

Una buena acción consiste en realizar todos los días actos generosos y nobles, como recoger algún papel en la calle y botarlo en la papelera, ayudar en la casa a lavar platos, cuidar la fauna y la flora, ayudar a alguna persona anciana o impedida a cruzar la calle, etc. me gustaba mucho cumplir esa tarea.
Un día caminaba por una calle de la ciudad y vi a un perro tirado en plena vía sin poder moverse, estaba herido, un carro lo había atropellado y tenía rotas las dos patas traseras, los vehículos le pasaban muy de cerca y mi temor era que lo mataran porque era imposible que él solo pudiera levantarse.

Vi allí una gran oportunidad para hacer la “Buena Acción” y como buen Scout detuve el tráfico, me dispuse a rescatar al perro herido y ponerlo a salvo para entablillarle las patas, yo nunca había entablillado a nadie pero el “Manual Scout” decía cómo hacerlo.

Con mucho amor y entrega me acerqué, lo agarré pero me clavó los dientes en las manos. Inmediatamente me llevaron a la Sanidad y me inyectaron contra la rabia, aunque la rabia por la mordida no se me quitó con la vacuna.
Durante mucho tiempo no entendí por qué el perro me había mordido si yo sólo quería salvarlo y no hacerle daño, no sé que pasó y no me lo pude explicar.

Yo quería ser su amigo, es más, pensaba curarlo, bañarlo, dejarlo para mí y cuidarlo mucho. Esta fue la primera decepción que sufrí por intentar hacer el bien, no lo comprendí, que alguien haga daño al que lo maltrata es tolerable, pero que trate mal a quien lo quiera ayudar no es aceptable.
Pasaron muchos años hasta que vi claramente que el perro no me mordió, quien me mordió fue su herida; ahora si lo entiendo perfectamente, cuando alguien está mal, no tiene paz, está herido del alma y si recibe amor o buen trato ¡muerde!, pero él no hunde sus dientes, es su herida la que los clava.

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domingo, 4 de julio de 2010

jueves, 17 de junio de 2010

Los niños ven. Los niños hacen

Un amigo nos envía esta reflexión (J.A.L.G.), que nos invita a estar muy atentos...


(Los niños ven. Los niños hacen)
NAPCAN's latest campaign for a Child Friendly Australia.


miércoles, 19 de mayo de 2010

REFLEJO DE LA VIDA

Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada del pueblo.

Un día, un joven se le acercó y le preguntó:

"Yo nunca he venido por estos lugares, ¿Cómo son los habitantes de esta ciudad?"

El anciano le respondió con otra pregunta: "¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de la que vienes?"

"Egoístas y malvados, por eso me he sentido contento de haber salido de allá"
"Así son los habitantes de esta ciudad", le respondió el anciano.


Un poco después, otro joven se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta: "Voy llegando a este lugar, ¿Cómo son los habitantes de esta ciudad?"

El anciano, de nuevo, le contestó con la misma pregunta:

"¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de donde vienes?"

"Eran buenos, generosos, hospitalarios, honestos, trabajadores. Tenía tantos amigos, que me ha costado mucho separarme de ellos"

"También los habitantes de esta ciudad son así", respondió el anciano.

Un hombre que había llevado a sus animales a tomar agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano: "¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta hecha por dos personas?"


"Mira" - le respondió - "Cada uno lleva el universo en su corazón. Quién no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, encontrará también aquí amigos leales y fieles. Porque las personas son lo que encuentran en sí mismas, encuentran siempre lo que esperan encontrar".



TODO LO BUENO Y LO BELLO DE LA VIDA QUE

NECESITAS, LO LLEVAS DENTRO DE TI -

¡¡¡SIMPLEMENTE DÉJALO SALIR !!!

Buenos momentos...

Piensa antes de hablar

Amor se escribe con P

El Arca de Noe